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#ReformaEnergética Son unos canallas, son unos traidores, son unos hipócritas, son legisladores de pacotilla: Monreal

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Beltrones* Discurso en tribuna del Diputado Ricardo Monreal en la discusión de la #ReformaEnergética

Ciudadano presiente, ciudadanos legisladores, como lo afirmara, hoy es un día negro para la historia de México.

Por cierto, afirmo contundentemente que los diputados y diputadas que hicieron uso de su derecho al tomar la tribuna actuaron con dignidad y decoro. La reforma energética no pasa ninguna de las pruebas que la democracia participativa directa ha diseñado para dirimir los acuerdos torales de su nación. Sería rechazada por igual en un plebiscito si la pusiéramos a consideración de la ciudadanía antes de su aprobación parlamentaria, o en un referéndum si se solicitara el aval de la ciudadanía después de aprobada.

En el mejor de los casos, este articulado de la Constitución y el transitorio en sí es irregular. Modificar tres artículos constitucionales y establecer 21 artículos transitorios es, verdaderamente, lamentable.

Es el único caso de desaseo e informalidad jurídica, pero al analizar el contenido de los 21 artículos transitorios, repito, en el mejor de los casos es una ley reglamentaria, la cual no está permitida en el proceso legislativo.

En el peor de los casos, este conjunto de transitorios contradicen la norma constitucional, son disposiciones transitorias y constitucionales que representan una Constitución paralela.

Un ejemplo. Se sostiene en el 27 constitucional la prohibición de otorgar concesiones, pero en el cuarto transitorio se admite como modalidad el contrato a la figura de licencias, que según el Diccionario de la Real Academia, es sinónimo de concesión, adjudicación, asignación, otorgamiento, permiso, privilegio, donación y entrega.

Otro ejemplo de imprecisión y vaguedad es la introducción en términos asignaciones, que es como una bolsa de mandado donde cabe de todo. El Diccionario de la Real Academia registra 13 sinónimos y 16 antónimos, con lo que se abre la puerta a todo tipo de concesiones y controversias, atentando así contra la principal cualidad de una buena reforma, que es la certidumbre jurídica.

En el 27 constitucional se deja asentado que habrá contratos con particulares para exploración, explotación y extracción; pero en los transitorios se reglamenta desde ahora que habrá 4 tipos de contratos: servicios, utilidad compartida, producción compartida y licencia.

De esta forma, mientras la Constitución niega las concesiones, los transitorios las reintroducen de contrabando, disfrazadas y sancochadas. En la jurisprudencia de la Corte de Justicia y en el derecho administrativo las concesiones, por un lado, y licencias o permisos son figuras diametral y sustancialmente diferentes y yuxtapuestas.

La licencia es un permiso de la autoridad para la prestación de un servicio mercantil, comercial, industrial, producción o de construcción. De acuerdo a la doctrina y a la jurisprudencia, es el reconocimiento administrativo de un derecho particular preexistente que se expide con fines de regulación y reordenamiento, presupone el derecho de propiedad del solicitante sobre el cual la licencia no puede prejuzgar, modificar o limitar.

En cambio, la concesión siempre es el permiso que otorga la autoridad para la explotación y usufructo de un bien propiedad pública de la nación, el cual se otorga con fines específicos y duración de tiempo predeterminado.

En otras palabras, una licencia petrolera presupone la propiedad del solicitante sobre el yacimiento a explotar. De esta forma, la contradicción entre concesiones y licencias es flagrante porque alude a dos actos administrativos diferentes sobre dos tipos de propiedades distintas. Una de dos, o los que redactaron esta iniciativa son unos imbéciles, porque contradicen y confunden la apertura de un pozo petrolero con la licencia para abrir un restaurante bar en la Zona Rosa, construir un hotel de paso en la calzada de Tlalpan o es una chicanada de abogados y legisladores marrulleros que pretenden modificar la Constitución desde un conjunto de artículos transitorios.

Si esta disposición pasa desde ahora y se retoma más adelante la ley reglamentaria correspondiente, será tanto como elevar la imbecilidad a la marrullería al rango constitucional.

Yo propongo cosas concretas. Les quiero decir con toda entereza, lo que están cometiendo, señores legisladores, es una canallada, es una traición a la patria, es un crimen político del más alto nivel que se haya cometido en nuestro país.

Por esa razón, nosotros creemos que no se va a resolver lo que tanto pregonan los agoreros y también todos aquellos que dicen que si no se aprueba se acabará el mundo y que el país, nuestro país no podrá de ninguna manera crecer.

Desde 1908, con Porfirio Díaz se expidieron dos leyes: una, la Ley Minera, la otra, la Ley del Petróleo, en 1901. Ambas eran casi iguales a las que ahora ustedes están aprobando. Desde entonces, se le quitó a la nación, en 1901 y 1909 se le quitó a la nación el dominio, el manejo y el destino de los yacimientos petrolíferos.

Esto fue lo que provocó más tarde, un año después el estallido de la Revolución Mexicana con una demanda política central, la no reelección, que después derivaría en una serie de reivindicaciones nacionalistas.

Desde entonces ha sido una mala idea combinar medidas políticas reeleccionistas con reformas energéticas privatizadoras. En un entorno de crecientes desigualdades sociales son un coctel demasiado peligroso que tarde o temprano generarán decepción, frustración y revueltas sociales.

Queremos expresar que nosotros estamos en desacuerdo con este tipo de legislaciones. Es verdaderamente criminal lo que está pasando. Esto es una farsa, ustedes lo saben muy bien, cuando la historia se repite, la primera vez se presenta en forma de tragedia y la segunda en forma de farsa y esto es lo que tenemos enfrente el día de hoy, una farsa de reformas energéticas que reedita la privatización de Porfirio Díaz y la de la casa española imperial de los Borbones.

La farsa se inició en el PRI, al haber modificado su proyecto originario que sostenía la presencia ideológica de Lázaro Cárdenas. Pero al aliarse con el PAN y al aceptar los contratos de servicio, los contratos de producción compartida y las licencias petroleras, tanto de compañías nacionales como extranjeras, el PRIAN abandonó a Cárdenas y se echó a los brazos de Porfirio Díaz.

Es falso que esta reforma vaya a lanzar a México hasta o hacia el futuro promisorio, lo está regresando un siglo atrás. Es falso que sea una reforma fundacionalmente histórica, es una reforma históricamente privatizadora. Es falso que vaya a traer riqueza y prosperidad a los mexicanos, se va a traducir en mayor riqueza para algunos y mayor pobreza para todos, como ha sido la regla de las privatizaciones mexicanas.

Es falso que esta reforma responda a los grandes intereses nacionales, desde su diseño hasta el contenido y la difusión informativa ha respondido puntualmente a los grandes intereses de extranjeros y de gobiernos extranjeros, así como de capital extranjero. Es falso que esta reforma sea la única que puede transformar al sector energético del país, y lo rescate del atraso tecnológico de la descapitalización y de la incompetencia y de la corrupción que lo ahoga.

Es falso además que ésta sea una reforma a manera de panacea, al contrario, es grave lo que está sucediendo en este país con esta reforma impulsada por ustedes. Lo que más nos extraña es la pasividad de muchos electores suyos, que ahora no les reclaman, pero que tarde que temprano a ustedes les demandarán y les rendirán y tendrán que rendirles cuentas.

También nos extraña mucho la pasividad de los trabajadores petroleros, más de 100 mil trabajadores petroleros directa o indirectamente van a perder su empleo, casi la tercera parte de ellos. La reforma va en contra de ellos, y no hay unos pocos trabajadores petroleros que se indignen por lo que está pasando en el país.

Nosotros seguiremos luchando. No vamos a ceder. Ésta es una reforma hecha por canallas, ésta es una reforma hecha por la república de la hipocresía, ésta es una reforma que tarde que temprano la vamos a revertir.

Ésta reforma que va a etiquetar como traidores a la patria a los que la aprueben los va a perseguir la etiqueta y la estigmatización. Se los aseguro, no se salvarán del juicio de la historia, porque lo que están haciendo no tiene nombre, es una canallada, es una infamia, es una traición a la patria, y así se van a quedar etiquetados. Traidores a la patria. Traidores de la nación.

Le pido, presidente –Ya van a gritar, porros. Dejen terminar, porros. Ya dejen terminar. Ya se van a salir con la suya. Van a lamentarse toda su vida, sus generaciones. Si eres capaz ven a debatir, cobarde. Ven, cobarde. No tengas temor, cobarde. Ven a debatir. Ven a debatir, cobarde, traidor a la patria.

El Presidente diputado Ricardo Anaya Cortés: Pido a la asamblea guardar orden y al orador concluir con su intervención.

El diputado Ricardo Monreal Ávila: Eres un pajecillo de Enrique Primero de Atlacomulco, de es reyezuelo. Síguele, sigue gritando, porque tu reyezuelo va a irse al canastro de la historia, se va a ir al basurero de la historia junto contigo. Sigue apoyando, sigue gritando. Cobardes, traidores a la patria.

Presidente, le pido de favor que calle a estos traidores a la patria.

El Presidente diputado Ricardo Anaya Cortés: Le ruego que concluya, diputado Monreal.

El diputado Ricardo Monreal Ávila: Ponga orden. Son unos canallas, son unos traidores, son unos hipócritas, son legisladores de pacotilla. Sigan gritando, sigan gritando.

El Presidente diputado Ricardo Anaya Cortés: Ruego a la asamblea guardar orden, y al diputado Monreal, que concluya.

El diputado Ricardo Monreal Ávila: Presidente, ponga orden para concluir contra estos traidores.

El Presidente diputado Ricardo Anaya Cortés: Concluya, diputado Monreal.

El diputado Ricardo Monreal Ávila: Ponga orden. Mírenlos, parece una pandilla de rufianes. Es una pandilla de rufianes legislativos. Póngales orden. Y lo malo es que es parejo, hombres y mujeres del PRIAN y sus adláteres se la pasan grite y grite, están contentos por este atraco a la nación.

Sigan pejecillos de Enrique Primero de Tlajomulco. Le pido de favor. Sigan gritando pejecillos de Enrique Primero. Sigan, el que se lleva se aguanta. El que se lleva se aguanta. Ésta es una dictadura perfecta…. ¿Chaquetero? Tú partido. No te hagas tonto, sé que gritaste tú, Felipe, eres un cobarde. Eres un cobarde. Súbete a debatir.

El Presidente diputado Ricardo Anaya Cortés: Diputado Monreal, le ruego concluya.

El diputado Ricardo Monreal Ávila: Súbete a debatir. No tienes argumentos. Te la pasas rode y rode y aquí defiendes a tu partido. Eres un traidor, tú y tu reyezuelo. Sigue gritando. Sigue gritando. No tienes calidad moral. –Eres un cobarde–. Presidente, véalos esta pandilla de porros. Véalos.

El Presidente diputado Ricardo Anaya Cortés: Diputado Monreal, le ruego concluya su intervención.

El diputado Ricardo Monreal Ávila: Pues sí, pero póngale orden. Lo que le ponga orden, terminaré mi intervención. Hasta que haya orden por esta pandilla de porros.

El Presidente diputado Ricardo Anaya Cortés: Diputado Monreal, el tiempo ha concluido, le ruego concluya.

El diputado Ricardo Monreal Ávila: Por eso, presidente, ponga orden. Bueno, lo voy a hacer por usted, pero no por esta pandilla de porros. Presidente, le pido plasme íntegra mi intervención, porque es un documento histórico que van a leer las generaciones futuras. Muchas gracias.

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