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Pronunciamiento ante la Segunda sesión de la Convención Nacional contra la Imposición

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MUCHAS LUCHAS, UN SOLO PUEBLO ORGANIZADO

Pronunciamiento ante la Segunda sesión de la Convención Nacional contra la Imposición

Reciban un saludo combativo y solidario de la RED DE COMUNIDADES Y TRABAJADORES EN LUCHA quienes contribuimos a la construcción de un poder popular anticapitalista desde ahora, desde abajo y a la izquierda.

Consideramos a esta Convención Nacional como una instancia que potenciará la ruptura popular del régimen del capital financiero y las transnacionales con su sistema de partidos de Estado al servicio de la oligarquía.

Este régimen ha impuesto nuevamente a un presidente con el autoritarismo y la complicidad de los tribunales electorales y del IFE, del dinero que compra votos e imagen, del intervencionismo del gobierno de Estados Unidos para garantizar sus intereses económicos y militares, y de la reorganización de mercados y poderes del narco negocio. En esta imposición participan además de manera evidente el monopolio de los medios de información y la jerarquía eclesiástica.

Esos poderes actúan como crimen organizado dentro y fuera de las instituciones que aterroriza a la población y criminaliza a las luchas sociales. Los crímenes de estado siguen impunes, pues “la fuerza de a la Ley” no frena a la mafia narco política financiera, sino que la encubre y la protege.

La forma de gobierno presidencialista y su carácter oligárquico continúa en México, maquillada por las reformas electorales que han hecho transitar del sistema de partido cuasi único al sistema de partidos de estado. Las reformas han reestructurado al régimen político con reglas del juego que comprometen a los partidos y a sus candidatos a la reproducción del sistema económico-político social, afirmando falsamente que ese interés es el de la nación e incluso, el de la soberanía popular.

Quienes gobiernan son representantes del interés de los grandes capitalistas y de las redes en el poder, pero su posición coincide y se encuentra dentro de los partidos con distintas fuerzas y modos de servir al sistema de dominación vigente. No nos representan, ni confiamos en ellos.

El régimen reproduce las relaciones de poder opresivo con la disciplina, el control o el shock psicológico y utiliza la coacción hacia los necesitados y los intercambios clientelares para subordinar a grupos vulnerables y desorganizados. A ello agregan la desinformación y manipulación basadas en el miedo y las ilusiones.

En este periodo, las tendencias del capitalismo nos llevan a otra crisis mundial que amenaza con más desempleo, hambre, agudización de la pobreza y muerte de la soberanía de los pueblos. En México la imposición de Peña Nieto se alista a continuar el neoliberalismo salvaje de los últimos 30 años y su agresión concentrada fundamentalmente en la agresión a los trabajadores para impedir su organización anticapitalista e independiente. Significa mayor explotación, pérdida de soberanía alimentaria, despojo transnacional de recursos estratégicos incluyendo nuestra fuerza de trabajo y la trata de personas; intensifica y generaliza la privatización y extranjerización de las inversiones con más especulación financiera, agravada con la enorme deuda nacional privada y pública, local y externa, que rebasa el tamaño del Producto Interno Bruto.

Con esta imposición vendrá para la mayoría de la población mayor pobreza tanto alimentaria, de ingresos e incluso capacidades, así como la destrucción legalizada de los pocos derechos sociales y humanos garantizados en la Constitución a la que los títeres del capital financiero buscan reformar y seguir violando.

Es la hora de unirnos por una nación soberana en la que el poder emane del pueblo organizado y consciente, donde el pueblo mande y los gobernantes obedezcan, donde el pueblo gestione autónomamente su vida y decida su destino. Como pueblo organizado hagamos que nuestros esfuerzos productivos, sociales, ambientales y culturales sean base del bien común, del pensamiento propio, crítico y creativo, del respeto a la tierra, madre de las libertades y de la vida para existir en paz con justicia y dignidad.

Ante un camino de ruptura del régimen opresor como el que siguen los movimientos sociales autónomos e independientes, se levanta el sistema de dominación que coarta la libertad y la justicia con una ley fundada en la fuerza y la manipulación de mentes y corazones. La enajenación, la inversión falseada de la realidad con la religión, la familia autoritaria, la educación de masas en el silencio, los medios de la mentira y de la infamia, etcétera, son un primer campo de batalla como lo han demostrado los jóvenes del movimiento #Yo soy 132. Hay que combatir la depredación capitalista de las conciencias, pues como decía Simón Bolívar «sólo se puede liberar un pueblo de hombres libres» y de mujeres libres, agregamos.

Vivimos tiempos extraordinarios, pues ha surgido una cultura de lucha que no depende del poder institucionalizado y que se expresa en ascenso, por lo menos desde los levantamientos indígenas y populares iniciados en 1994. Hemos acumulado fuerza y experiencia aún en las derrotas, podemos como Convención Nacional aprender todos de todos, hacer comunes las luchas, la organización y proyecto.

PROPUESTA DE ESTRATEGIA Y TÁCTICA A LA CONVENCIÓN NACIONAL

El pueblo organizado emplea todas las formas de lucha y organización por su emancipación y liberación del régimen opresor de capital financiero y transnacional, teniendo claras las premisas para aplicarlas según sea su fuerza numérica y moral, su organización, conciencia, capacidad defensa y de conducción ante las fuerzas del capital y de su Estado. Unamos nuestras fuerzas contra el régimen del capital financiero y su estrategia neoliberal, para lo cual proponemos:

1. El desconocimiento político de cualquier decisión o acto del gobierno impuesto que dañe al pueblo en todos los espacios, territorios de comunidades, pueblo y organizaciones sociales y colectivos en donde participen los miembros de esta Convención Nacional. Informemos y organicemos casa a casa, manzana por manzana; produzcamos materiales o herramientas para construir espacios de poder comunitario del pueblo y acciones de autogobierno, de desobediencia civil y de resistencia y defensa legítima.

2. Campaña de rechazo a las reformas laborales, energéticas, de salud, seguridad social y educación y la reforma fiscal que harán que el pueblo trabaje más y viva menos para que arriba paguen menos y ganen más, ante las que debemos generar alternativas populares. La nueva Ley laboral une a Calderón y a Peña para legalizar la ya aplicada pérdida de derechos de los trabajadores, el subcontratismo, los contratos por horas y el abaratamiento de los despidos y las jubilaciones, así como la destrucción de la seguridad social. Las reformas energética y a la biodiversidad buscan despojar y revender los territorios y recursos estratégicos de la nación a las transnacionales especialmente con proyectos mineros, de expropiación del agua y manipulación genética de los alimentos. La reforma en salud exime de cuotas a los patrones por un sistema de salud y seguridad social que ahora deberán de pagar solo los usuarios. Otras iniciativas del régimen pretenden ampliar como negocios los centros de educación y cultura, mientras rechaza a estudiantes en la educación pública y atenta contra la ciencia, la tecnología y el pensamiento crítico y creativo. Esas reformas llevan el terror a las mesas y viviendas de la población trabajadora encareciendo alimentos, medicinas y servicios con el IVA y mayores tarifas, mientras regresa o exenta de impuestos a los empresarios.

3. Las alternativas populares a esas reformas inician con la defensa de los derechos a que el agua, la tierra y la diversidad sean considerados bienes comunes y no mercancías. Luchemos por asegurar alimentación, vivienda, empleo, la educación, la salud, la seguridad social y la cultura para toda la población. Sobre todo pasemos a la autogestión de proyectos productivos, sociales, de información y culturales desde abajo y defendidos por el pueblo organizado.

4. Luchemos o por la paz con justicia y dignidad que erradique la militarización de comunidades, caminos e instituciones; así como la impunidad de los crímenes organizados dentro y fuera de las instituciones. Denunciamos que la mafia que gobierna se apoya en el intervencionismo gringo con los aparatos de seguridad e inteligencia de los Estados Unidos quien asesora, prepara, arma y dicta reestructuraciones en las fuerzas armadas, militares y policiacas, en los organismos de inteligencia, en la organización y capacitación del aparato judicial y en los controles de comunicaciones, fiscal, fronterizo y migratorio.

5. Asumimos como común la lucha del movimiento #Yo soy 132 contra el monopolio de los medios, la manipulación de la información, su programación enajenante y la falta de democracia en los mismos. No confiemos en que esos monopolios puedan regenerarse; construyamos, produzcamos, tomemos y expandamos los medios libres, comunitarios e independientes para que el pueblo organizado tenga canales propios de información, cultura, fiesta y educación. La producción de una línea de medios digitales, impresos, gráficos y de cultura que realizan colectivos y redes debe ser una prioridad.

6. Contribuyamos a la construcción y generalización de espacios de libertad y territorios por el bien común del pueblo organizado. Necesitamos cocinas populares, las ollas y comedores comunes; defender nuestro ahorro y solidaridad con cajas mutuales, nuestra salud con comités de salud, educación y cultura popular y comunitaria; generemos los medios comunes de información y comunicación. El pueblo organizado avanza en la producción sustentable y no depredadora. Impulsa también la defensa legítima y común contra la represión, así como la solución fraterna y solidaria de los conflictos que entre nosotros provoca el poder capitalista, patriarcal y discriminatorio. Nos alienta la cultura de lucha de los pueblos originarios o las creadas por las nuevas generaciones y por los movimientos de género y sexualidad.

7. Coordinemos nuestras luchas con los del movimiento internacional de indignación, ocupación, desobediencia, rebeldía y resistencia que se extienden ante la crisis capitalista y sus salidas que recortan derechos sociales y libertades y que despojan de riqueza social y vida a sus productores y al planeta. Conozcamos y vinculemos nuestras luchas con las que en el mundo buscan la libertad y la justicia.

¡El pueblo organizado es el protagonista de su emancipación, liberación y definición de futuro!

¡Construyamos desde abajo y desde ahora el poder del pueblo organizado!

México, 22 de septiembre de 2012.

RED DE COMUNIDADES Y TRABAJADORES EN LUCHA

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