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Jaime Avilés: México ante el caos mundial

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Fuente: Fuentes Fidedignas

DESFILADERITO

México ante el caos mundial

Dos millones de catalanes marcharon anteayer por las calles de Barcelona exigiendo que la región de Catalunya se independice de España. Con diferencia de algunas horas, una muchedumbre de musulmanes enfurecidos asedió y quemó el consulado de Estados Unidos en la ciudad libia de Bengazi, causando la muerte del embajador Chris Stevens y de tres agentes de seguridad.

Casi al mismo tiempo, otra multitud, en ese caso encabezada por Los Hermanos Musulmanes, atacó la embajada de Barack Obama en Egipto. Hoy, las protestas se llevarán a cabo ante la embajada de Suiza en Teherán, que representa los intereses de Estados Unidos en Irán. El origen de estas explosiones de furia es una película, de factura estadunidense, que se burla de Mahoma: tacha, pues, de homosexual y pederasta al profeta de Alá.
Dos barcos de guerra de la US Navy se dirigían anoche hacia la costa de Libia, en el Mediterráneo, al sur de Sicilia, en tanto los empleados y funcionarios de la embajada de Estados Unidos en Trípoli eran evacuados a Alemania. Tanto Obama como el gobierno provisional de Libia minimizaron el ataque al consulado de Bengazi, diciendo que éste fue cometido por “una pandilla de salvajes”.

Esos “salvajes” fueron, sin embargo, los mismos que el embajador Chris Stevens armó y financió para que derribaran a Muamar Kadafi, a quien torturaron y violaron con extrema crueldad antes de asesinarlo durante un linchamiento. Tras liberarse del tirano, esos rebeldes se pusieron en contra de Estados Unidos, así como en 1979, luego de recibir apoyo de la Casa Blanca para acabar con el régimen del Sha de Irán, las huestes del ayatola Jomeini se volvieron contra el presidente James Carter, ocuparon su embajada en Teherán y lo hicieron perder la reelección ante Ronald Reagan.

Según el periódico francés Libération, el gobierno de Obama sospecha que Al-Qaeda organizó el ataque al consulado de Bengazi y dio muerte al embajador. Hillary Clinton, a su vez, llamó ingratos a los libios que ella misma ayudó a eliminar a Kadafi. En el contexto de la campaña electoral que se desarrolla en Estados Unidos, ¿esta vejación podría echar por tierra la casi segura reelección de Obama y beneficiar, como en 1980, al candidato del Partido Republicano?

Nadie olvida que la estrecha colaboración entre Al-Qaeda y George WC Bush en septiembre de 2001 (el ataque a las Torres Gemelas del WTC en Nueva York) justificó la invasión de Estados Unidos a Irak en 2003, o que los siempre oportunos mensajes de odio lanzados periódicamente por Osama Bin Laden le permitieron a Bush aterrorizar día y noche al pueblo estadunidense para aplicarle medidas de control interno tan autoritarias como el Acta Patriótica II.

¿Al-Qaeda renovó su alianza con el Partido Republicano y achicharró el consulado de Obama en Libia para influir en el ánimo de los votantes que irán a las urnas en noviembre? ¿Los disturbios contra oficinas diplomáticas de Estados Unidos se van a recrudecer en Egipto e Irán y acaso en otros países islámicos? ¿Israel mantendrá la boca cerrada y cruzados los brazos? ¿Rusia y China guardarán prudente silencio hasta que no vean claro de qué se trata este brote de ingobernabilidad?

Mientras tales especulaciones calientan los focos de alarma en Medio Oriente, la rebelión de los catalanes contra el primer ministro ultraconservador Mariano Rajoy y las “impresionantes” reformas (despidos, eliminación de subsidios, carestía, creciente malestar social) que está impulsando por órdenes de la canciller de Alemania, Angela Merkell, prefiguran mayores convulsiones sociales en España, donde Madrid está que trina y Valencia ni se diga.

Imaginemos en esta coyuntura internacional cómo vendrían a insertarse graves disturbios callejeros en México, provocados por el IFE y el Trife, Televisa y el PRI, Calderón y Elba Esther Gordillo, por imponer de la manera más descarada a Peña Nieto. Al negarse a emprender acciones de protesta capaces de desestabilizar al régimen de facto, la verdadera izquierda de México le hace un paro a Obama.

Como sabemos que por la vía de la violencia directa no podremos impedir que Peña Nieto llegue a Los Pinos, y como no vale la pena pagar el costo de una represión brutal contra Morena,#YoSoy132 y muchas otras expresiones políticas que están ansiosas de dar rienda suelta a su furia, la verdadera izquierda mexicana está brindando a Estados Unidos estabilidad política en su patio trasero.

Pero el reloj camina a favor de nosotros. La crisis económica en Europa va a empeorar. Las tensiones en Medio Oriente –donde el corazón del conflicto se ubica en la disputa entre Israel (y Estados Unidos) e Irán (y Rusia y China)– pueden desatar una conflagración de enormes proporciones.

Al mismo tiempo, las conocidas limitaciones intelectuales de Peña Nieto, las perniciosas medidas que va a implantar (con el apoyo de los tres grandes partidos de la derecha: PRI-PAN-PRD), el descrédito de la televisión (que ya no gobierna en la medida en que ya no controla a las masas) y el hartazgo de la población, crearán dentro de dos años (o poco antes o poco después) una serie de circunstancias que auspiciarán los cambios elementales que necesitamos para abolir este régimen.

Cuando toda Europa se convulsione por la quiebra del euro y las tropas de Estados Unidos sean insuficientes para mantener el orden en Medio Oriente, las posibilidades de iniciar un profundo proceso de cambios en México estarán al alcance de nuestras manos. Todo es cuestión de saber esperar. Por lo tanto, hoy también estaré en Twitter, en la cuenta @Desfiladero132, por si ocupan.

Jaime Avilés

Columna publicada con autorización del autor

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